El hombre siempre ha estado preocupado por preservar los alimentos y evitar que se descompongan rápidamente, utilizando métodos como son: Cocinado por cocción en agua o en aceite (fritura), Salado, Ahumado, Secado, Acidificado o encurtido, inmersión en salmuera o almibar, etc. Todos los métodos mencionados cambian las propiedades de: sabor, color y olor de los alimentos. Se sabe que desde la prehistoria el hombre guardaba sus alimentos en vasijas dentro de cuevas oscuras y profundas, por lo mismo más frescas que el ambiente.